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martes, 31 de marzo de 2020

Historia de mi vesícula


Hay dos tipos de ignorancia, la que implica falta de conocimiento y aquella que se refiere a la omisión de algo. En la historia de mi vesícula hay de ambas.
Esta historia comienza el día que nací, pues como cualquier otro ser humano nací con un órgano llamado vesícula y realmente después de 29 años su existencia nunca fue notoria, ni me enteraba de que existía, como debe ser. Hasta que me diagnosticaron un cólico biliar la madrugada del 03 de enero de 2020, había pasado toda la noche despierta y adolorida. En ese momento fue en el que me enteré que tenía vesícula, las cosas que descubrimos cuando algo deja de funcionar, como la vesícula no es un órgano esencial (solo es un depósito de bilis, producida por el hígado) cuando empieza a fallar y ocasionar problemas hay que removerla.

La historia de mi vesícula es una historia de ignorancia

Luego de diagnosticada, en retrospectiva, resulta que tenía al menos 6 meses con extraños y frecuentes malestares estomacales; sensación de hambre acompañada de gases, pero dentro del estrés habitual deduje: hambre acabando de comer significa ansiedad. Aquí no hay nada de que preocuparse, sigamos estresándome.

Transcurría julio 2019, mi vida estaba más que conmocionada, en junio había tenido un accidente en moto del cual apenas me recuperaba. Estaba en mi tercer mes de emprendedora, con mucho por hacer y sin haber cubierto aún mis ingresos mínimos esperados. Indudablemente, todo lo que me pasara podía ser endosado a la ansiedad, ¿quién se preocupa por tener ansiedad?

Incluso, lo que hoy entiendo fue mi primer cólico biliar, creí era una indigestión en la madrugada del 04 de agosto. Aquel día había hecho un pequeño desastre comiendo en la noche, así que el dolor y los gases los atribuí directamente a una indigestión. ¿Quién se alarma por una indigestión? Este es el nivel de mi ignorancia sobre mis malestares físicos, no son nada sigamos adelante, además ignorando las características de los problemas vesiculares. La ignorancia y desconocimiento pudieron haberme llevado a un cuadro mucho más complicado.

Fueron pasando las semanas y meses, seguían los incomprensibles malestares y me acostumbre a vivir sintiéndome mal, simplemente lo ignoraba.

Entonces, llegó diciembre con pocas excentricidades respecto a años anteriores, después de todo se trata de Venezuela y la masa seguía sin estar para bollos, aunque si hubo hallacas. Lo cierto es que durante las dos últimas semanas de 2019, mi dieta cambió porque entre una cosa y otra pasé casi dos semanas sin cocinar entre hallacas, pan de jamón y recalentados. Todos estos pequeños y sostenidos excesos al parecer fueron más grasosos de lo normal y volvieron a provocar el extraño malestar y dolor la madrugada del 30 de diciembre. Ahí si entendí era algo a lo que tenía que prestarle atención. Claro en enero porque ¿qué médico atiende un 30 de diciembre?

Llego enero

Pronto llegó enero, pero no dio chance de que investigara ni se reincorporaran los médicos, la madrugada (sí, otra vez de madrugada los cólicos biliares atacan de noche) del 03 de enero de 2020 empezó otro cólico biliar que más que su intensidad era su persistencia lo que lo hacía más desesperante. Esa noche fue larga, intentaba con desesperación vaciar mi estómago (vomité, oriné, evacué) nada daba alivio al dolor.

A las 5 am, con al menos 5 horas de dolor continuo, llamé al seguro (el cual pago solo por el servicio de ambulancia – que dejó de funcionar en marzo 2020 - , ya que la póliza no cubre nada y no he logrado conseguir otra porque mi esposo es diabético y no lo quieren asegurar). Llamamos a emergencias y en 45 minutos ya estaban en casa atendiéndome, ahí supe estaba sufriendo de la vesícula y el dolor no era otra cosa que un cólico biliar.

Los paramédicos me colocaron un calmante y me dieron la orden para un eco abdominal, gracias al calmante me sentí aliviada y me pudieron llevar a la clínica para realizarme el eco abdominal y comprobar el estado de mi vesícula, estaba inflamada, tenía una piedra de centímetro y medio, barro biliar. La gran pregunta ¿qué médico me puede atender?, solo el ingreso a emergencias era $300, solo por entrar.

Mientras el gran dilema se presentaba tuve lo que ha sido el momento más agudo del malestar volví a vomitar, esta vez hasta la bilis y me descompensé, tanto que mis padres y mi esposo me tuvieron que acostar en las sillas de la sala de espera de la clínica, estaba mareada, débil y dudando si aguantaría el malestar.

Estando acostada en las sillas de la sala de espera, me sentía como una indigente desvalida, mi mamá y mi esposo consiguieron a un médico que leyó el eco y les dio la noticia de que me tenía que operar, en esa clínica el presupuesto rondaba los $5.000. Gracias a Dios, mientras ellos recibían esa noticia yo me había logrado reincorporar, me sentía aliviada y mejor, tanto que me encontraron echando broma con mi papá. Entonces, hicimos lo único que podíamos hacer ese día ir a la farmacia a buscar los calmantes que había recetado el médico, descansar y hacer una dieta baja en grasas. Mientras empezábamos a sacar cuentas ¿De dónde se sacan $5.000? ¿Quién tiene $5.000? ¿Qué tan traumático será un hospital?

Pasaron los días y nos recomendaron otro cirujano, fuimos a conocerlo una semana después, el 10 de enero, una consulta de $10 nos dio un presupuesto de $2.500, aún inalcanzable pero quizás menos difícil. El tema era cuánto tiempo tardaríamos en reunir el dinero y más importante aún mi vesícula aguantaría a que lo consiguiéramos.

Justo una semana después la buena sangre, colaboración y amabilidad característica de mi papá quien tiende a ayudar a todos con los que trabaja, nos trajo la buena noticia de poder ser atendida en el hospital, así que el 15 de enero fuimos a cita de cirugía. Para mi agrado fui sorprendida por un hospital bastante decente y con una doctora muy amable (contrario a lo que solemos escuchar y saber de los hospitales en Venezuela).

Comenzamos el camino preoperatorio, ese 15 de enero. Fue un mes que cambio en nuestros ritmos porque todos los días debía estar con mi papá a las 6:30 am para poder llegar al hospital a las 7am, mientras mi esposo se iba a trabajar, intentando sacar todo el trabajo posible, aún pensando en la carrera de reunir el dinero para la operación ($2.500 ó $5.000).

Finalmente, luego de realizarme todos los exámenes, volví a la cita de cirugía, siempre acompañada por mi papá y con la merienda que me enviaba mi mamá que creo pensaba que no desayunaba. Nos dieron la lista de compras para la operación, una vez reunimos todas las cosas nos dieron la cita para la operación, sería el día 12 de marzo del 2020.

Me aseguraban que al ser laparoscopia la operación es muy sencilla y la recuperación es bastante favorable.

La operación de mi vesícula

Ingresé al hospital la tarde del 11 de marzo, esa noche mi esposo y yo aprovechamos de conversar y hacer muchos planes respecto a nuestra empresa y su crecimiento. Fueron horas muy productivas. El cubículo en el que estábamos era bastante decente, hacía frío y logramos dormir bien esa noche, aunque ya a las 4 am yo estaba despierta, creo este fue mi mayor síntoma de ansiedad ese día. A las 5am me mandaron a bañar, lo cual no fue nada agradable, el baño, aunque estaba limpio era oscuro, no había agua, así que tocaba agua fría de tobo. Yo realmente soy cobarde para el frío.

Entre 8:00am y 8:30am me llevaron a quirófano, para variar (casi siempre me pasa) se me infiltró la vía y tuvieron que tomarme otra justo antes de colocar la anestesia. No recuerdo más, aunque la enfermera me dijo que al despertar no me porté bien, a mi familia le dijeron intenté pararme cuando estaba despertando y tuvieron que sujetarme entre varios. ¡Yo siempre acelerada!

Estando ya en el cubículo, como a las dos de la tarde me vistieron, realmente me impresionó ver mi barriga, especialmente mi ombligo. Mi ombligo es normal y bonito, se veía grande y además tenía puntos ¿qué le hicieron a mi ombligo?, además mi barriga estaba hinchada y deforme, supongo por el aire que usan en la operación y que aún no botaba los gases suficientes.

La primera vez que me senté fue horrible el malestar en la barriga, aunque a mi esposo la enfermera le había enseñado la técnica para levantarme abrazándome fue muy doloroso. Estuve un rato sentada y la primera vez que me paré creo no aguanté ni dos minutos y me mareé. Así que me volvieron a acostar, otra vez la molestia fue horrible, hasta que fue hora de la cena, en el hospital es a las 5pm, me llevaron una crema de verduras que sabía a gloria pues no había comido nada desde el día anterior y estaba hambrienta. Luego de comer conseguí fuerzas para pararme y caminar, que es lo más recomendado para sacar los gases de la cirugía, que incluso llegan al pecho y al hombro donde son muy molestos, especialmente para los movimientos de pararse y acostarse.

En la revisión de los doctores a las 9pm la doctora me revisó y me jamaqueó para que me levantara (esto ayudó a que mi esposo mejorara la técnica y se sintiera más seguro) y caminara. Caminé un buen rato hasta que me cansé y volví a acostarme, quedándome dormida rápido. No fue una noche tan tranquila como la anterior, pues los gases atacaban como cuchillos cortándome y también pasaron las enfermeras un par de veces a revisar y colocar tratamiento (antibióticos y analgésicos).

Al día siguiente los médicos me revisaron, al ser un hospital escuela, me sentí como conejillo de indias mientras los estudiantes explicaban el caso y el médico los interrogaba sobre complicaciones y procedimientos. Aprendí mucho y entendí todo estaba bien. Ese día mi mamá estaba muy ansiosa porque me dieran el alta pues, se había confirmado la presencia de coronavirus en el país. Me permitieron comer una galleta de soda, nos dieron el tratamiento y a eso de las 11 – 12 estábamos saliendo del hospital, tendría que volver el próximo lunes a que me quitaran los puntos.

Post operatorio y cuarentena por coronavirus

El viaje en carro hasta la casa fue una verdadera tortura, aunque mi papá iba muy lento las calles de Caracas no colaboran con sus huecos e irregularidades, todo movimiento o vibración lo sentía en la barriga, era desagradable y desesperante.

Mis papás nos dejaron en casa y fueron a buscarnos comida, mi mamá había preparado cremas y gelatina, nos ayudaron con el mercado de frutas y vegetales. Porque nosotros no habíamos podido comprar nada antes de la operación, estuvimos acelerados y agobiados entregando trabajo a nuestros clientes. Estar en casa y comer me reconfortaba, pero aún me sentía muy débil e indefensa por necesitar ayuda para cualquier movimiento.

Esa noche, viernes 13 de marzo de 2020, oficialmente empezó el capítulo del coronavirus en Venezuela, se decretaba la cuarentena a partir del lunes 16. Esa misma noche con esfuerzo y ayuda de mi esposo me senté en la computadora, no para trabajar sino para hacer mercado. Desde hace mucho uso el Excelsior Gama para comprar delivery, porque estando recién operada no me podían dejar sola y además con alerta de pandemia menos quería mi esposo se expusiera, el es diabético y además debía cuidarme, una asmática con post operatorio de vesícula. Debo decir que entre una cosa y otra la cuarentena me sentó muy bien y me permitió guardar un mejor reposo, porque de otra forma habría intentado ir a trabajar a los pocos días de operada.

La primera semana después de la operación de vesícula fue agotadora, estaba débil, casi no comía y necesitaba ayuda para todo, cosa que jamás me ha gustado. Lo bueno fue que no presenté ninguna de las complicaciones habituales, como diarrea cada vez que comes. Así que día a día iba ganando fuerza, aunque con lentitud. Mi esposo supo estaba mejor cuando me empecé a preocupar seriamente por el trabajo y pedía constantemente ir a buscar mi computadora, la cual estaba en la oficina junto a toda nuestra capacidad productiva, en casa solo tenemos una laptop para trabajos y emergencias menores.

El sábado 21 de marzo, me sentía mucho mejor solo necesitaba ayuda para pararme de la cama había conquistado cosas como ir al baño sin ayuda. Así que logré convencer a mi esposo de ir a la oficina a buscar nuestros equipos, yo lo acompañé y casi no sentí el viaje en la barriga. Solo lo ayudé a mantener las puertas abiertas mientras el cargaba todo.

La segunda semana después de la operación fue una semana de experimentación, poco a poco fui incorporándome a actividades, a estar sentada, a comer más, etc. Pero, aún necesitando largos ratos de descanso. Aquí empezamos a conversar sobre cómo mantener realmente la operatividad de la empresa, pensando más en la contingencia global que implica el coronavirus más que el post operatorio de mi vesícula, nuestros dos empleados no tienen conexión en sus casas y nuestra casa no estaba preparada para Home Office, así que empezamos a investigar para mejorar nuestras condiciones de trabajo, ya teníamos los equipos, pero no condiciones de trabajo, escritorio, sillas, internet de respaldo, material de oficina, impresora, etc. Por lo cual he estado investigando y he conseguido proveedores delivery de todos estos servicios y poco a poco hemos mejorado nuestras condiciones de Home Office para seguir adelante.

Estoy ya en la tercera semana del post operatorio de mi vesícula y estoy logrando mantenerme más rato operativa, avanzando y reorganizando todo porque ahora toca atender la contingencia del coronavirus desde casa, por el tiempo que sea necesario o más.


P.D.: Fui operada en el Hospital Vicente Salias - El Hospitalito

miércoles, 12 de abril de 2017

Otro post dedicado a mi cuaderno

Siempre llevo una libreta, cuaderno, lápiz o bolígrafo. 

Recientemente le comentaba a mi esposo sobre varias cosas en las que estoy trabajando, le mostraba mis cálculos, escritos y formas que tengo en mi cuaderno. En ese mismo momento la conversación se trasladó a mi pasión capitalista, cuánto vale mi cuaderno.

Porque, aunque cada anotación solo valga para mí y solo yo la pueda ejecutar, mi cuaderno vale oro, por eso siempre me acompaña. Cada día se va llenando de ideas, catarsis y proyectos que el tiempo va dando formas, aunque no se trasladen a otros formatos. Porque, en el metro no llevo mi celular, tablet ni laptop, solo mi cuaderno que, aunque vale oro pasa un poco desapercibido, a los ojos de los avaros que atacan a diario. Además, el tiempo realmente productivo para escribir en mi cuaderno son esos pequeños instantes entre el trajín del día a día frente a la computadora que paga las cuentas.

El papel se convierte en oro solo porque nuestro cerebro tiene un gran potencial, que más que coordinar nuestras funciones vitales, es capaz de generar ideas y transformarlas en realidad, y para ello solo requiere dejarlas salir, quizás a primera vista no parezca más que una roca, pero con algunas pulidas se convertirá en un diamante.

En estos momentos mi cuaderno está por acabarse, por eso, mi esposo dice debo dejarlo en casa y tener libretas u hojas menos importantes, ya lo he intentado, es que en lo que el cerebro descarga su potencial en papel y lápiz, esa simple nota vale oro y así vuelvo al problema inicial. Tengo miedo de volver a perder mi cuaderno en Caracas, de sufrir una nueva lobotomía. Porque he comprobado que es más fácil recuperar un celular que cada línea de un cuaderno que nos acompaña día a día.

Aprendemos diferente

Somos todos diferentes de eso no existe ninguna duda y al ser así todos aprendemos de forma diferente, a nuestra propia manera y ritmo, esto último sinceramente no me fue fácil de aprender.

Siendo hija de docentes me parecía que eso no era lo mío, para mí era horrible la paciencia que tenían para repetir lo mismo mil veces hasta que algún muchacho les pudiera entender, para más colmo mal pagados. Solía decir que jamás tocaría la docencia, hasta que descubrí que ser supervisor de departamento te convertía en: docente, guía, consejero y hasta psicólogo de tu equipo.

He tenido una carrera profesional de la que estoy muy orgullosa, mi LinkedIn. En pocos años ascendí y llegué a tener la responsabilidad de supervisar al menos 10 jojotos (así les digo a los novatos que recién inician su vida laboral). Algunos se han parecido a mí y todo ha fluido de mil maravillas, conexión inmediata, mejoras en procesos y flujo de trabajo. Otros me han superado y de ellos aprendí mucho. Pero son aquellos cuyos procesos de aprendizaje era diferentes a los míos quienes realmente me pusieron a prueba y quienes más me enseñaron abriéndome muchas oportunidades de crecimiento profesional y personal.

Es que cuando empiezas a entrenar a alguien para un cargo, siempre te presentas con tu propio aprendizaje y experiencia que suele resumirse en esto se hace así o yo lo hago así, y resulta altamente frustrante cuando no logras que el otro se alinee rápidamente con tus formas y te reta a que encuentres mil y un maneras hasta que logres diseñar el camino para que este otro pueda cumplir sus actividades de aprendizaje con éxito.

No es un proceso fácil, implica entender cada palabra, gesto, intención que le mostramos al otro para poder observar sus reacciones. Comprender, que ya tu recorriste el camino y ahora debes ayudar a que otros consigan su camino, aunque deban hacer las mismas paradas, distinguir si los aburres o los abrumas para hacer las estrategias que les brinde oportunidades, ánimos, redireccionarlos, etc. Cuando ves a tus jojotos, avanzar y cumplir con sus actividades y procesos incluso con más brillo que tú, te sientes como madre orgullosa. Ser supervisora y entrenar a mis jojotos me enseñó mucho.

Por eso, creo que es importante para la cultura corporativa de cualquier empresa formar a sus supervisores como educadores, multiplicadores del conocimiento que en ella se ha desarrollado. Además, todo conocimiento que se atraiga dentro de la empresa germinará y dará grandes frutos.

lunes, 3 de abril de 2017

¿Llegó la hora de rediseñar tu página web?

Veamos, ha pasado algún tiempo, seguramente años, desde que te embarcaste en la aventura de tener tu propia página web. Y ahora te preguntas si tu página aún es interesante, o si puede dar más si la modernizas un poco, para atraer más atención de tus visitantes.

Si este es tu caso, hay siete preguntas fáciles de responder con un Sí o No , que te ayudarán a descifrar si efectivamente llego la hora de optimizar y remodelar (parcial o totalmente tu página web. Antes de comenzar ten en cuenta que tu página debe reflejar la esencia de tu marca, empresa y negocio. Además, mientras más información y actualizada se encuentre tendrás una mayor credibilidad y posicionamiento en buscadores lo que colabora a atraer y conquistar a una mayor audiencia, lo que te brindará mejores resultados.

A responder:
  1. ¿Los contenidos de tu página están actualizados?
  2. ¿Sientes que tu página se ha quedado atrás respecto a otras de tu industria?
  3. ¿Tu página te permite llevar un blog?
  4. ¿Al realizar búsquedas de temas de tu industria, tu página aparece al menos entre las 3 primeras páginas de resultados?
  5. ¿Consideras que ofreces una experiencia agradable a tus usuarios?
  6. ¿Se ve perfecta tu página en tu celular o tablet?
  7. ¿Tu negocio ha evolucionado y tu página no lo refleja?

Una vez que respondas estas siete preguntas, podrás sacar tus propias conclusiones y ver un mundo de posibilidades para ti y tu empresa a través de tu página web.

Si decides remodelar tu sitio web, es importante que consideres la posibilidad de que tu sitio web sea lo suficientemente flexible para poder hacer cambios menores y estratégicos de acuerdo a necesidades futuras sin necesidad de que tengas que volver al principio del proceso. Porque actualmente los cambios suceden muy velozmente por lo cual necesitamos estar dispuestos a hacer pruebas rápidas que nos ayuden a obtener nuestra última mejor versión y así continuamente mantener el proceso de mejoramiento.

Por ello te recomiendo que al elegir tu equipo de desarrollo consideres a aquellos que te ofrezcan servicios flexibles enfocados en estrategias de innovación como Desing Thinking, Lean Startup, calidad, etc.

Tener un sitio web es una relación a largo plazo, asegúrate de empezar con buen pie

lunes, 27 de marzo de 2017

Inbound marketing y personalización de ventas

El Inbound Marketing es la clave de las ventas para la generaciones milenio y z

Desde que se democratizó el acceso a internet en la década de los 90 del siglo pasado (aunque hay países en los que aún falta mucho), el mundo cambió especialmente para la generación milenio, nacidos entre 1985 y 1995, quienes crecieron, se formaron y constituyeron como la primera generación con acceso gratuito a información infinita y por ende la mejor informada a la hora de comprar.

En los primeros años del siglo XXI muchas empresas empezaron a tener problemas tanto con sus estrategias de marketing como de ventas simplemente porque los compradores o consumidores cambiaron su perspectiva ante el vendedor, hacen sus compras basadas en sus necesidades y el conocimiento de la satisfacción que le brindará la adquisición que hagan y no por el poderoso discurso promocional del vendedor que necesita cubrir sus cuotas de ventas.
Entonces surgió la necesidad de cambio para llegar al comprador ideal y la respuesta es el Inbound Marketing, que desde nuestra perspectiva es la educación al comprador porque hemos logrado desarrollar un producto genial, de calidad y sabemos perfectamente que puede satisfacer las necesidades de nuestros clientes. Pero, el posible comprador no lo sabe y tampoco quiere que se lo digamos, suena complicado ¿verdad?

No lo es, simplemente hay que encontrar la forma de llegar a conectar con la necesidad del comprador, estar presentes cuando el busque lo que nosotros le podemos ofrecer. ¿Un ejemplo? Imagina eres un nuevo restaurante vegano en el centro de la ciudad. Incluye en tu página consejos útiles para comer vegano fuera de casa. Muchos te lo agradecerán y pensarán en ti cuando tengan que comer fuera de casa.

Una vez hayas dado respuesta a las dudas de tu posible comprador, te preguntarás si en algún momento le puedes vender tu producto, después de todo para eso tienes un negocio. En cierta forma lo haces desde el primer momento, al crearte un espacio en la mente del consumidor logrando brindarle la información que buscaba, aumentando tus posibilidades de establecer una relación duradera que lleve a la compra y recompra de tu producto.

Es importante veas y recolectes información sobre todos aquellos compradores potenciales que se han acercado a tu información para que les brindes información personalizada que les permita moverse en su experiencia de compra hasta convertirse en clientes, siempre que ellos quieran. Claro aquí es importante saber por qué nos brinda su información (con el tiempo podrás identificar comportamientos de curiosos y verdaderos clientes potenciales) y en cual fase de su buyer journey se encuentra, así podremos acercarnos y motivarlo a continuar su experiencia de compra.

Para mejorar tu desempeño en la construcción de tu relación con tus compradores incluye call to action u ofertas que le interesen a ese cliente y que sean lo suficientemente atractivos para brindarte su información de contacto a cambio, permitiendo que vayan dando pasos dentro del proceso de compra.
Ejemplo de como ir creando la relación con tu comprador hasta la recompra



En el tiempo el cliente debe saber que cuenta contigo, tu producto y tu información. Así conseguirás establecer una relación duradera y exitosa.

lunes, 13 de marzo de 2017

Caracas es hermosa, odiosa pero, hermosa


Caracas es una ciudad joven, tanto que parece una adolescente en plena crisis de identidad, que no nos permite compartir con ella. Solo nos deja verla superficialmente a través de sus vías plagadas de irregularidades y huecos, cual acné, que nos maltratan e impiden queramos acercarnos a ella. Aunque a veces por cosas del destino es ella con sus malas juntas quien se acerca a nosotros y nos roba la paz.
Así vivimos a nuestra Caracas con miedo a que, en una crisis propia de la edad, arremeta contra nosotros. Simplemente porque quienes debieron ponerle carácter (las leyes, el estado, el gobierno, etc.) la abandonaron a su suerte, si bien no antes de enfurecerla y darle armas para su supuesta autodefensa.
Da miedo pensar en esta adolescente llamada Caracas, pero cuando intentamos recordar quien fue hace algunos años: La niña de Venezuela dando la cara en un nuevo continente lleno de oportunidades. A pesar de que dé terror acercarse a esta muchacha creo que aún hay tiempo de rescatarla y traerla a la luz, porque todavía conserva ese destello de niña dulce en sus ojos, en esas estructuras, casas, calles que por miedo hemos olvidado pero que se conservan imponentes y anecdóticas si decidimos observarlas de cerca e incluso caminarlas.
“Hay un color muy particular en Caracas en la forma como el sol baña cada edificio…”
Pese a la oscuridad impuesta aún hay un color muy particular en Caracas en la forma como el sol baña cada edificio e incluso como las nubes se funden con los edificios en los días lluviosos, porque Caracas es mucho más que el Ávila, es lo que nosotros hemos abandonado y por eso quiere vengarse de nosotros, pero lo olvidará rápido con paciencia y un fuerte abrazo.
Ciertamente no es perfecta y es muy odiosa con nosotros, pero tenemos que recordar que solo es una adolescente a la que debemos enseñarle a aceptar su pasado, su presente y sus infinitas posibilidades de futuro más allá de las armas y la venganza. Caracas es una ciudad hermosa, especialmente en los rincones que olvidamos por miedo.
Publicado originalmente en Kemapache.com

Facturar como freelance

Hay quienes estudian carreras cuyo ideal es tener libre ejercicio y su propia empresa dedicada a la materia; como abogados, contadores, diseñadores, arquitecto, periodistas, etc. Otros tienen talentos innatos o desarrollan una pasión que los hace muy buenos para determinadas actividades que son altamente comercializables. Sea cual sea lo que hagan estos profesionales pueden trabajar con distintos clientes por proyectos, lo que hoy todos nos referimos como freelance.

Sin importar a lo que nos dediquemos todos queremos ganar dinero y para ello hay dos formas la informal (buhonero) y la formal (empresa, firma personal, es decir, facturando con un RIF y cumpliendo con el SENIAT). Como comerciantes informales se puede ganar muy buen dinero, no siempre es la mejor opción para todos los casos, porque para poder llegar a clientes grandes y con mayor poder de compra es necesario ser un freelance formal. Pues este tipo de clientes empresariales y corporativos deben cumplir con una serie de políticas y normas internas, así como una serie de deberes con entes gubernamentales, por lo cual tener compras que no puedan justificar claramente con una factura o a proveedores cuya procedencia no esté verificada pueden traerles inconvenientes de operación y financieros.

Si eres freelance y quieres tener la oportunidad de trabajar con clientes cada vez más grandes es importante que manejes una cara formal para tus proyectos. Igualmente, si deseas ser un freelance exitoso es importante que nutras tu zona de confort con información vital para tus operaciones comerciales, tales como: Facturación, Impuestos, Presupuesto, Marketing, Tecnología Contratación, si quieres tener empleados LOTTT, etc. Esto quiere decir que tienes que saber lo suficiente para moverte con fluidez ante tus clientes y que nadie juegue con tus intereses por tu desconocimiento de las normas del juego.

Para empezar, fíjate un plan, todos empezamos como comerciantes informales al vender algo de nuestro trabajo a un amigo o familiar, cuya intención es ayudarnos mutuamente, pero luego de eso es importante trabajar en la cara formal. Lo primero que puedes hacer es obtener tu RIF personal y un talonario de facturas, luego puedes registrar una firma personal o una empresa e ir creciendo hasta que seas tan grande como los clientes que deseas tener.

Lo importante es que puedas empezar a facturar y así abrir tus posibilidades a muchos más clientes, para hacerlo, obtén tu RIF como persona natural y haz un talonario de facturas. Facturar no es difícil, pero hay ciertos aspectos que debes conocer para realizarla correctamente y nadie la devuelva, “la rebote” o se niegue a pagarla por defectos de forma.

1.      Antes de llenar la factura, asegúrate de tener todos los datos fiscales de tu cliente (lo recomendable es solicitar a tu cliente una copia de su RIF) y que todo lo que vas a facturar esté aprobado por el cliente.
2.      Coloca la fecha de ocho dígitos 13-03-2017
3.      Indica el nombre completo de tu cliente
4.      Escribe la dirección completa, tal como aparece en el RIF de tu cliente
5.      Señala los datos de contacto de tu cliente (teléfono, correo, etc.)
6.      Específica las condiciones de pago (contado o crédito X días), por lo general, deben ser acordadas previamente con el cliente
7.      Detalla los datos de la venta
a.       # Unidades vendidas
b.      Descripción o concepto de venta
c.       Precio sin IVA
d.      Precio por número de unidades vendidas
8.      Calcula el Sub-Total sumando los totales de la columna de precio por número de unidades vendidas
9.      Calcula el IVA, siempre será el 12% del Sub-Total a menos que vendas productos con condición especial como alimentos o artículos de lujo.
10.  Suma Sub-Total con el IVA y tendrás el total de la factura
11.  Entrega la factura original a tu cliente y hazle firmar una copia donde especifique cuándo y por quién fue recibida la factura,
12.  Si deseas que te depositen o transfieran puedes colocar la nota en la factura o anexar un documento con tus números de cuenta
13.  Haz seguimiento a tu factura para garantizar su cobro en las condiciones acordadas previamente
14.  Declara tus impuestos




Si quieres ser freelance deberás aprender a hacer muchas cosas complementarias para lograr ser económicamente rentable, cobrar y pagar a tiempo para poder manejar fluidamente tu dinero.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Cuidado con el Hashtag


El numeral que tanto se usa hoy en día, no es un signo inventado en este siglo por las redes sociales. Aunque, su uso popular más allá de escribir números sí llego de la mano de las redes sociales especialmente del microblogging en Twitter, donde al usarlo podías comunicar tus ideas en torno a un tema específico y así contactarte con usuarios mucho más allá de tu círculo de amigos. Este uso tan efectivo, se extendió incluso a otras redes sociales y puede ser muy bien aprovechado por los usuarios, aunque siempre hay quienes abusan y lo mal utilizan.

Es importante recordar, que la evolución de los algoritmos ha permitido que las conversaciones se relacionen incluso sin el uso del #.



Tanto en el marketing tradicional como en el digital es común encontrar personas, empresas o marcas que desean ser populares a la fuerza, aquellas que suelen publicitarse estrepitosamente sin ofrecer ninguna novedad o valor agregado a su interlocutor, a quien por cierto quieren convertir en cliente. La pequeña gran diferencia es que en el mundo de las redes sociales todo queda en evidencia muy rápidamente, por ello es que hay que tener mucho cuidado con las estrategias que se utilizan e incluso con el uso del Hashtag.

  1. Así como de la moda lo que te acomoda, el hashtag que se te acomoda, es decir, usa aquellos que van con el espíritu de tu cuenta y lo más importante es que los utilices en mensajes que aporten valor a tu audiencia y que tengan relación contigo.
  2. #FelizDía: por lo general, recomiendo abstenerse de utilizar este tipo de hashtag, ya que su posicionamiento tiene mucho que ver con millones de cuentas programadas por lo cual la interacción es baja. Úsalo si tu intención es darle tus buenos deseos a tu audiencia y no posicionarte. Una vez tuve un cliente que en su desesperación por conseguir interacción compartía noticias de sucesos y colocaba #FelizDía y como es de imaginar era un desastre total. Fue lo primero que eliminamos.
  3. Ten iniciativa, crea y promueve tus propios hashtag para extender el mensaje que deseas dar, recuerda antes estudiar cómo se comportan los usuarios en ese tema para aprovechar el impulso a la hora de elegir el hashtag. Puedes usar herramientas como Ritetag o Hastagify
  4. Conversa, no sólo automatices todos los hashtag deja un espacio de tu estrategia para usar los trending del día que se acomoden a tu cuenta y mensaje.
  5. Recuerda que el algoritmo de Twitter reconoce las conversaciones incluso sin el #, así que quizás te puedas ahorrar el carácter y cuidar más la ortografía.

lunes, 13 de febrero de 2017

Ética en el reblog

Tanto en el marketing como en los medios digitales valoramos mucho el convertirnos en referencia para otros a través de nuestras opiniones y contenidos por eso nos alegramos cada vez que alguien nos hace una cita, un backlink o un reblog de nuestros artículos, porque nos valida como creadores de contenido de valor y adicionalmente contribuye a generar más visitas en nuestros sitios web, claro que para esto deben darnos crédito como fuentes consultada.

Sin embargo, el reblog es una herramienta útil para quienes tienen la ardua tarea de generar contenidos de calidad para sus sitios web pero que puede tener una cara muy fea cuando es mal utilizado, se copia el contenido de un blog sin dar crédito a la fuente original o cuando se hace reblog frecuentemente de un blog sin realizar ningún aporte de valor, porque, aunque se cite al autor original, los buscadores penalizaran el contenido por duplicado lo que hará que alguno de los dos no aparezca en los resultados de búsqueda ¿te imaginas que desaparezca el autor original? Eso no sería muy ético de parte del que hace reblog ¿no crees?, por eso es importante siempre aportar algo desde el título hasta el último punto.

Entonces, el reblog es muy útil e importante tanto para el articulista original como para el que lo comparte, lo importante es utilizarlo como complemento a la creación de textos propios para evitar penalizaciones en buscadores innecesarias. Si hay un blog que te gusta mucho y quieres compartirlo frecuentemente haz aportes complementarios al contenido o contáctalo y negocia un intercambio o una mayor exposición de marca. 

Recuerda ¡todo en su justa medida!

Elegir el nombre de marca perfecto

Elegir el nombre perfecto nunca es tarea sencilla, aunque hay quienes tienen la suerte de tener una epifanía que les revela el nombre que tanto desean, por lo general, requiere pensar mucho.

Dar el nombre a una empresa, negocio, emprendimiento, producto, sea lo que sea el proyecto que tengas entre manos, es una experiencia divertida que te une al proyecto que le estás dando vida y sí esto puede resultar sumamente estresante porque el nombre o marca que elijamos influirá drásticamente en la vida de nuestro proyecto y en su éxito.

El nombre y/o la marca son tan importantes como nuestro propio nombre, es como se presentará el proyecto o producto, como será recordado y su primer rasgo de personalidad. De hecho, es tan importante que suele suceder que un producto de mala calidad, pero con excelente marca y presentación vende más que un producto de excelente calidad, pero cuyo nombre es impronunciable y su presentación no es óptima.

Hasta los momentos tengo en mi haber la creación del nombre de dos empresas y más de cinco marcas de producto, a algunas les ha ido mejor que a otras y todas me han enseñado mucho, como menciono a continuación.

1.      Conoce bien el producto o negocio: tener el nombre antes de saber que va a vender puede ser muy riesgoso porque puede que una cosa no pegue con la otra. Por ello, es muy importante conozcamos a que se va a dedicar la marca, esto nos dará pistas distintivas que pueden ser un gran comunicador de marca.
2.      Identifica a quien va dirigido: no es lo mismo vender a niños que adultos, o a n mercado selecto que popular. Piensan, hablan y visualizan con matices distintos.
3.      Investiga: el sector en el que se desenvolverá el proyecto, que cosas se relacionan, quién es el líder del mercado, por qué, cómo se distinguen, las inversiones que han realizado para presentarse en el mercado, etc.
4.      Inventa: no dejes de combinar letras, palabras, símbolos, tags que sean importantes para ti.
5.      Simplifica: cuando encuentras un nombre único que te cautiva, es importante que te asegures que lo puedes transmitir fácilmente, al hablar y escribir. Por ejemplo, todas conocemos Swarovski, pero de seguro la primera vez que lo vimos o escuchamos dudamos de cómo se pronunciaba y como se escribía.
6.      Búscalo en Google y Redes Sociales: todos las empresas y marcas que creemos necesitaran al menos una presencia básica en Internet, por eso es importante que nos aseguremos la disponibilidad del nombre y qué otras cosas se encuentran con el nombre que elegimos.

Lo más importante al elegir el nombre de tu proyecto es que te enamores de él y le pongas todo tu corazón para guiarlo por el camino de éxito que deseas. Éxito.

¿Cómo cobrar tus servicios en Venezuela?

La respuesta más común, en nuestros días es lógicamente la ilógica, me refiero al pacto social que hemos hecho los venezolanos fuera de los lineamientos país. Es decir, empieza a cobrar en dólares o cuando mucho al cambio paralelo en Bs. Esta práctica muy extendida últimamente es más fácil de decir que de hacer, porque para cada quien hay muchas variables que debe considerar desde dónde va a cobrar los dólares a si su cliente puede pagarlo.

Entonces, no me interesa hablar de cómo cobrar en dólares sino cómo saber cuánto cobrar por tus servicios y honorarios. Sé que, sin importar la profesión, oficio o incluso hobby rentable nunca es fácil asignarle un precio a nuestro trabajo más allá de conocer los costos de los materiales.

Colocar precios a nuestro trabajo resulta una tarea más de estudio de nosotros mismos, para poder diseñar un modelo que nos permita ser rentables en lo que nos dediquemos a hacer. Porque, una vez que conozcamos nuestras variables podremos definir rutas para resolverlas. Para ello propongo los siguientes 5 pasos:

1.      Identifica tus necesidades: todos trabajamos a cambio de dinero que nos permita comprar cosas y servicios que necesitamos, algunos logran ahorrar e invertir, pero sea cual sea el caso, lo primero que debemos identificar son los llamados gastos fijos, estos son todos los gastos que sabemos debemos cubrir durante el mes y que permitirán seguir trabajando. Entre los gastos fijos se encuentran: servicios domésticos, telefonía, alquiler, hipoteca, condominio, pagos créditos, TDC, transporte, mercado, suscripciones, etc. Aunque, los montos no sean fijos todos los meses si los vamos evaluando regularmente sabremos prepararnos para poder pagarlos.
Como los gastos fijos son los que debemos asegurar pagar durante el mes, este siempre es un buen punto de partida para calcular cuánto es lo mínimo que debemos cobrar en el mes, para lograr sobrevivir otro mes.
2.      Prioriza tus aspiraciones: además de los gastos fijos, siempre queremos hacer más cosas algunas regulares como ir al médico anualmente, rumbear semanalmente, cambiar de lentes, tomar vacaciones, otras un poco menos inmediatas como comprar un vehículo, una casa, comprar nuevas máquinas para el negocio, ahorrar, invertir, etc. Sin importar lo que queramos hacer en un futuro veremos que hay cosas que queremos lograr que pueden ser más o menos inmediatas que otras, por ello, es bueno que las evaluemos y demos prioridad, para poder ir incluyendo en nuestros ingresos mensuales una porción para alcanzar nuestras aspiraciones.
Por ejemplo: yo he hecho una lista que he dividido en Mi (tenemos que invertir en nosotros mismos: cursos, ropa, accesorios, etc.), Vehículos (repuestos, mantenimiento, indumentaria, etc.), Proyectos (máquinas, publicidad, local, etc.).
3.      Conocer nuestro trabajo: con esto me refiero a determinar cuánto tiempo y recursos invertimos y necesitamos en cada etapa de desarrollo de nuestros entregables. Esto nos ayuda a planificar nuestra carga de trabajo y nuestra agenda para trabajar óptimamente y poder ver el retorno que esperamos de nuestro esfuerzo.
4.      Entender nuestro mercado: siempre es importante que, al incursionar en un sector, en un ramo de negocio nos mantengamos actualizados en la materia que corresponda y adicionalmente siempre estudiar cómo se desenvuelve o hacia dónde se mueve el mercado. Quiénes son nuestros colegas, competidores, sustitutos, clientes, compradores, cómo es la reputación, publicidad, precios y costos de la industria, etc. Todo aquello que sea clave para dar solidez a nuestro mensaje como vendedor o proveedor dentro del mercado.
5.      Define tu cliente: para poder cobrar lo que necesitamos y aspiramos debemos saber a quién le vamos a cobrar y con cuál mensaje le vamos a convencer de que somos lo que ese cliente está buscando. Por eso, debemos estudiar a nuestros posibles clientes para descubrir cómo compran, que buscan, cuánto estarían dispuestos a pagar por tu servicio y bajo qué condiciones. Por ejemplo: si tu cliente está dispuesto a pagar Bs. 100 por tu servicio y tu necesitas cobrar Bs. 300, tendrás que pensar en cambiar el cliente al que te diriges o quizás no cargar tantas aspiraciones y trabajar más cercano a tus necesidades y buscar llenar tu agenda al tope para poder trabajar con el máximo de Bs. 100 de tu cliente.
Con el tiempo descubrirás que hay distintos compradores para tu servicio que buscan distintas cosas en el mismo producto y por ello están dispuestos a pagar precios diferentes. Solo tienes que decidir a quién quieres venderle y arreglártelas para llegar a ellos.


Por cierto, en Venezuela debemos prepararnos a la inflación a que el mes que viene todo nos costará más por ello mínimo yo empiezo con necesidades más un 50% y de ahí en adelante a estructurar nuestros ingresos con nuestros egresos y nuestro conocimiento del mercado y nuestros clientes.


Necesidades
Bs. 500
Requerimiento mensual 50% más
Bs. 750
Atender 4 clientes o hacer 4 servicios
Bs. 187,50 cobro mínimo


Cuando conoces tu trabajo, tus necesidades, tus aspiraciones, tu mercado y tu cliente encontrarás la combinación perfecta para ponerle precio a tus servicios y lograr cobrar lo que tu debes cobrar.

martes, 31 de enero de 2017

Para tener un negocio solo hay que tener una idea

Somos seres pensantes por ello todos los días se nos ocurren ideas que pueden estar relacionadas a nuestro día a día o lo que queramos hacer en el futuro. Ocasionalmente corremos con la suerte de tener una idea que no logramos sacar de nuestra cabeza, una idea que se repite tanto que se convierte en la pasión que queremos hacer y disfrutar día a día.

Cuando nuestras ideas se convierten en la pasión de la que queremos vivir, estamos ante un gran proyecto, un emprendimiento, toda una aventura que puede ser la oportunidad de nuestras vidas. Entonces, es importante empezar a visualizar el camino que debemos recorrer. Porque, el éxito de cualquier idea depende de que logremos entenderla y evaluar correctamente los requerimientos técnicos que implica, así como las habilidades que debemos desarrollar, sin dejar de considerar el presupuesto con el que contamos o deberemos contar para iniciar el recorrido.

Hay múltiples casos ningún emprendimiento es exactamente igual a otro, porque no todos somos iguales, no pensamos igual ni tenemos la misma disponibilidad o conocimiento sobre ciertos temas. Pero, nada debe limitar nuestras ideas, es decir, habrá quienes apenas tengan una idea podrán hacer el plan y ponerle fecha de salida y habrá quienes tendrán que tomarse algo más de tiempo e incluso idear formas nada convencionales de acercarse a su idea original. Lo importante es que sin importar cual sea el caso ames tu idea y des todo por ella, con planificación, estrategia, paciencia y constancia se puede hacer incluso más de lo que se imagina.

Yo creo que sí es posible emprender un negocio sin nada de capital, lo único es que no será altamente rentable el primer día, necesitará mucho de tu tiempo y que tengas paciencia. Me refiero a que, aunque no tengas todo para tener una gran empresa, empieces a hacer algo que créeme en el tiempo sumara para que logres tener el negocio y empresa que soñaste un día mientras tomabas café camino al trabajo.

Empieza a planificar para emprender:
1.      Desarrolla tu idea: aunque tengas mucho tiempo pensándola, tendrás que pensar todos los detalles que intervienen en ella, el sector, proveedores, clientes, dónde operaría, cuáles o cuántos productos tendrá, cómo la ves en 20 años, tus hijos la heredaran, piensa incluso de que color será tu oficina. Conoce tu idea como a ti mismo.
2.      Investiga: cuando tengas tu idea completa deberás investigar seriamente sobre cada uno de los detalles que llevas tiempo pensando, comprara tu idea con otras existentes y cómo ellas han logrado ser exitosas, investiga qué máquinas, qué conocimiento necesitas, cuáles normas y regulaciones te afectarán, etc. Aprende todo lo que necesites sobre la industria en la que deseas incursionar.
3.      Costos: quizás no dispongas del presupuesto completo para poner en marcha tu negocio mañana, pero quizás puedas cubrir algo de lo que has investigado o dar prioridad a las compras de acuerdo a su precio. Además, también es buen momento para evaluar las posibilidades de financiamiento a las que puedes optar

4.      Planifica: amas tu proyecto, sabes todo lo que quieres hacer con ella, has estudiado el mercado y sabes los rangos de precio que debes cubrir, entonces, ahora sólo es cuestión de hacer un plan que te permita ir escalando es tus aspiraciones y que vayan construyendo las bases de tu negocio en el tiempo.
Por ejemplo, si uno de tus requerimientos para iniciar tu negocio es desarrollar algún conocimiento técnico seguramente un buen punto de partida es hacer un curso para adentrarte en la industria y aprender los detalles que necesitas desarrollar. Quizás no adquieres un local para iniciar, puedes alquilar o durante tu investigación descubriste que alguna persona cercana está interesada en compartir un espacio sería momento de preguntar. Por otra parte, quizás hay máquinas de segunda mano o pequeñas que sirvan para que empieces a trabajar bajo perfil y con lo que vas ganando vas aumentando la capacidad de tus máquinas. 

Todo es cuestión de conocer tu idea, evaluarla y trazar un camino para iniciar la aventura.